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Arte

Malba celebra 25 años con obras de Frida Kahlo y proyecto de expansión

En Buenos Aires, el Malba prepara una nueva etapa de su historia a los 25 años, sin perder de vista su origen y el compromiso con el arte latinoamericano

Por Marina Pires

Presentado en 14 oct 2026, 16:00

08 min de leitura
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Fachado do Malba- Buenos Aires

Fachado do Malba- Buenos Aires (Divulgação/Divulgação)

Con 'Abaporu', de Tarsila do Amaral, entre las obras más emblemáticas de su acervo, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires cumple 25 años con una serie de novedades que ayudan a rediseñar su futuro.

Entre ellas, están la incorporación de obras de nombres fundamentales del arte latinoamericano, como Frida Kahlo y Diego Rivera, la llegada de una de las más importantes colecciones de arte contemporáneo de la región y un proyecto arquitectónico que promete ampliar la relación del museo con la ciudad.

Abapuru, Tarsila do Amaral. Ubicado en el Malba, Buenos Aires.

Abapuru, Tarsila do Amaral. Localizado no Malba, Buenos Aires. (Marina Pires/Divulgação)

Fundado en septiembre de 2001 por el empresario y coleccionista argentino Eduardo F. Costantini, el Malba llega a su primer cuarto de siglo en plena expansión. Si nació para dar acceso público a una colección de poco más de 200 obras, hoy su acervo alcanza cerca de 3 mil piezas. El salto acompaña también la transformación de la institución en uno de los principales centros dedicados al arte latinoamericano.

De una colección particular a uno de los principales museos de América Latina


El origen del Malba está directamente ligado a la colección reunida por Costantini, especialmente a partir de los años 1990. Antes incluso de la apertura del museo, parte de ese conjunto ya circulaba por instituciones de Argentina, Uruguay, Brasil y España. En 2001, la donación inicial de más de 200 piezas dio origen oficialmente al museo.

Malba - Buenos Aires

Malba - Buenos Aires (Divulgação/Divulgação)

El edificio en la Avenida Figueroa Alcorta, en el barrio de Palermo, también fue ideado especialmente para recibir la colección. El proyecto del estudio argentino AFT Arquitectos ganó un concurso internacional realizado en 1997 y combinó grandes volúmenes revestidos de piedra, planos transparentes y salas pensadas según parámetros internacionales de conservación y exposición.

A lo largo de los años, sin embargo, el Malba superó la función de guardar y exhibir un acervo. Cine, literatura, educación y programas públicos pasaron a compartir espacio con exposiciones permanentes y temporales, haciendo del museo un punto importante de la vida cultural porteña.

Eduardo F. Costantini, fundador del Malba

Eduardo F. Costantini, fundador do Malba (Folha de S.Paulo/Divulgação)

Es en ese contexto que Abaporu ocupa un lugar especial. Pintada por Tarsila do Amaral en 1928 y considerada un hito del modernismo brasileño, la obra se convirtió en una de las imágenes más asociadas a la colección del Malba y refuerza la presencia de la producción brasileña dentro de un acervo construido a partir de diferentes capítulos de la historia del arte latinoamericano.

Frida Kahlo y Diego Rivera ganan aún más espacio en el acervo


Entre los principales anuncios realizados durante las celebraciones de los 25 años está la donación, por parte de Costantini, de 17 obras de arte moderno latinoamericano de su colección particular a la Fundación Malba.

'Diego y Yo', por Frida Kahlo

'Diego y Yo', por Frida Kahlo (Divulgação/Divulgação)

Dos de ellas llaman la atención de inmediato. Diego y yo, de 1949, es uno de los últimos autorretratos realizados por Frida Kahlo. La pintura presenta a Diego Rivera como una especie de tercer ojo en la frente de la artista y condensa, en una imagen de fuerte carga emocional, la relación compleja entre los dos.

De Rivera, entra definitivamente en la colección Baile en Tehuantepec, de 1928, pintura de grandes dimensiones considerada una de las obras de caballete más relevantes del muralista mexicano. La obra retrata una celebración popular en la región de Tehuantepec, en México, y reúne temas recurrentes en la producción del artista, como cultura popular, identidad y representación de la vida mexicana.

(Divulgação/Divulgação)

El conjunto donado va más allá de la célebre pareja. Hay trabajos de Leonora Carrington, Remedios Varo, Wifredo Lam, Maria Martins, Vicente do Rego Monteiro, José Clemente Orozco y otros nombres que amplían la lectura del modernismo latinoamericano dentro del museo.

Colección Daros lleva más de 1.200 obras al Malba


La transformación del acervo gana otra dimensión con la incorporación de la Colección Daros Latinamerica, adquirida por Costantini a comienzos de 2026 y posteriormente donada al museo.

Son 1.232 obras de 117 artistas, producidas sobre todo entre las décadas de 1950 y 2010. El conjunto fortalece áreas que hasta entonces tenían presencia más restringida en el Malba, especialmente fotografía, video e instalación, e incluye trabajos de artistas como Lygia Clark, Hélio Oiticica, Mira Schendel, Antonio Dias, Cildo Meireles, Julio Le Parc, Ana Mendieta, Doris Salcedo, Gego y Liliana Porter.

La llegada de la Daros también amplía geográficamente la colección. Además de los núcleos históricamente fuertes de Argentina, Brasil y México, países como Colombia y Cuba pasan a tener una presencia más robusta, mientras que producciones de Costa Rica, Honduras, Jamaica, Panamá y República Dominicana expanden el mapa representado por el museo.

La nueva ala del Malba


El crecimiento del acervo ayuda a explicar otro anuncio importante del aniversario: el Malba tendrá una gran expansión arquitectónica.

El proyecto será desarrollado por el Taller Frida Escobedo, estudio con sede en México y en Nueva York dirigido por la arquitecta mexicana Frida Escobedo. En lugar de avanzar sobre el área verde vecina, la propuesta prevé construir la mayor parte de la nueva estructura bajo la Plaza República del Perú, al lado del edificio actual.

Proyecto de ampliación del Malba

Projeto de ampliação do Malba (Divulgação/Divulgação)

La expansión deberá duplicar la superficie destinada a exposiciones e incluir nuevas galerías para muestras temporales, auditorio, ambientes multiuso, talleres, áreas de almacenamiento y oficinas, además de una plaza-patio externa. La conclusión está prevista para finales de 2029 o comienzos de 2030.

La idea no es solo agregar metros cuadrados. El proyecto busca reorganizar la circulación y crear conexiones entre las diferentes actividades del Malba, acercando exposición, cine, literatura, educación, performances y programas públicos.

Vista aérea del proyecto de ampliación del Malba

Vista aérea do projeto de ampliação do Malba (Divulgação/Divulgação)

La expansión, en realidad, retoma una discusión antigua. La posibilidad de ampliar el Malba comenzó a estudiarse en 2011, cuando el museo cumplió diez años. En 2012, llegó a autorizarse un primer proyecto, firmado por el arquitecto uruguayo Carlos Ott. Hasta ahora, la principal intervención realizada en el edificio original había sido la reforma de la planta baja, firmada por el estudio español Estudio Herreros en 2017.