El xerojardinería puede transformar jardines con especies resistentes, menos mantenimiento y elecciones que respetan el clima local
Presentado en 23 sept 2026, 10:00

(Martha Stewart/Divulgação)
El consumo de agua se ha convertido en uno de los temas más importantes cuando se habla de medio ambiente y del mejor aprovechamiento de los recursos naturales. El xeropaisajismo gana relevancia en este sentido.
Con una manera de pensar las áreas verdes a partir de las características del propio entorno, la propuesta combina estética, funcionalidad y sostenibilidad al priorizar plantas adaptadas a la disponibilidad de agua y a las condiciones climáticas de cada lugar.
Más que simplemente elegir especies que necesitan poco riego, la técnica implica observar el suelo, la incidencia solar, el clima e incluso la forma en que se utilizará el jardín. El resultado puede ser un paisajismo lleno de texturas, volúmenes y colores.
(Botanical Interests/Divulgação)
El término proviene de la combinación de xeros, palabra griega asociada a la idea de seco, con paisajismo. En la práctica, el xeropaisajismo es un enfoque que busca reducir la necesidad de riego mediante la elección adecuada de plantas y de estrategias de planificación del jardín.
Esto no significa crear un espacio árido o eliminar completamente el riego. La propuesta es usar el agua de manera más eficiente, considerando las necesidades reales de la vegetación y las condiciones naturales del terreno.
(Pixabay/Divulgação)
Cactus y suculentas son ejemplos conocidos, pero no son las únicas posibilidades. Árboles, arbustos, herbáceas y cubresuelos adaptados al clima local también pueden formar parte de una composición xeropaisajística.
Uno de los mayores encantos de este enfoque está justamente en la posibilidad de explorar diferentes formas, alturas y texturas. Follajes escultóricos, troncos, piedras, gravas y especies de múltiples portes pueden crear una composición visualmente rica.
(Garden Design/Divulgação)
La elección puede ser especialmente interesante en regiones con períodos de sequía, baja disponibilidad hídrica o temperaturas elevadas. También puede funcionar bien para quienes buscan un jardín que demande menos mantenimiento en el día a día.
En casas de playa, áreas externas muy soleadas, jardines de condominios y espacios donde el riego es más difícil, por ejemplo, la selección de especies resistentes puede facilitar los cuidados y hacer que el proyecto sea más eficiente.
Aun así, no existe una fórmula única. Lo que funciona en un jardín puede no funcionar en otro. El clima, el suelo y la disponibilidad de agua deben orientar las decisiones.
(Pinterest/Divulgação)
En lugar de buscar la apariencia tradicional de un jardín muy verde y uniforme, conviene trabajar con contrastes de textura, volúmenes y diferentes tonalidades de verde. Las flores también pueden aparecer puntualmente, aportando color y movimiento.
La cobertura del suelo es otro elemento importante. Las piedras y los materiales minerales pueden ayudar a componer el espacio y, dependiendo del proyecto, contribuir a reducir la evaporación del agua del suelo.
Las especies adaptadas a períodos de poca agua son protagonistas en este tipo de proyecto. Las cactáceas y suculentas aparecen entre las elecciones más evidentes, gracias a su capacidad de almacenar agua y soportar condiciones más secas.
(The Sprouce/Divulgação)
Pero el repertorio puede ir mucho más allá de ellas. Dependiendo de la región, las especies nativas y las plantas ya adaptadas al clima localpueden ser excelentes opciones. Además de favorecer un jardín más integrado al paisaje, tienden a requerir menos adaptación a las condiciones ambientales.
El secreto está en investigar las necesidades de cada especie antes de armar la composición. Una planta considerada resistente a la sequía en determinada región puede tener un comportamiento diferente en otro clima.
¡No! Esa es una de las principales confusiones sobre el concepto. Un jardín xeropaisajístico no tiene por qué parecer desértico. Puede ser tropical, contemporáneo, delicado, exuberante o minimalista, siempre que sus elecciones sean adecuadas a las condiciones del lugar.
Jardim dos Dragoeiros - Zanardo Paisagismo. (Favaro Jr/Divulgação)
El principio central es otro: crear un paisaje que respete los recursos disponibles y trabaje a favor del ambiente, en lugar de exigir que este sea constantemente modificado para atender las necesidades de las plantas.
Por eso, el xeropaisajismo puede entenderse menos como un estilo visual y más como una forma de proyectar jardines. Y justamente ahí está su potencial: transformar la necesidad de ahorrar agua en una oportunidad para crear paisajes más autorales, conscientes y conectados al territorio.
Este texto fue desarrollado con el apoyo de CASACOR Publisher, agente de contenido exclusivo desarrollado por el equipo de Tecnología de CASACOR a partir de la base de conocimiento de casacor.com.br. El contenido generado fue posteriormente editado por Yeska Coelho.