La portulaca combina flores coloridas, resistencia al calor y cultivo sencillo en macetas, jardineras y áreas soleadas
Presentado en 16 sept 2026, 14:00

Onze horas. (Mania de Plantas/Divulgação)
La flor de las once es una de esas plantas que transforman pequeños espacios con facilidad. Colorida, resistente y de cultivo relativamente sencillo, se destaca por las flores que suelen abrirse en las horas más soleadas del día, creando puntos de color en diferentes rincones de la casa, interiores (¡con buena iluminación!) y exteriores.
Originaria de América del Sur, la especie pertenece al género Portulaca y es conocida por su capacidad de sobrellevar bien periodos de calor y poca disponibilidad de agua. Sin embargo, para mantenerla saludable y estimular nuevas flores, algunos cuidados marcan la diferencia.
El primer paso es elegir un lugar con bastante incidencia de luz solar. La flor de las once es una planta que aprecia el sol pleno y tiende a florecer mejor cuando recibe algunas horas de sol directo diariamente.
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Por eso, macetas ubicadas en balcones, patios, jardineras y áreas exteriores soleadas son buenas opciones. En proyectos interiores, el cultivo puede ser más desafiante, principalmente cuando no hay una ventana con buena entrada de luz natural.
La flor de las once no exige un sustrato muy elaborado, pero necesita suelo ligero y bien drenado. El exceso de humedad es más perjudicial que periodos cortos de sequía y puede favorecer la pudrición de las raíces.
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Una mezcla para macetas puede combinar tierra vegetal con materia orgánica y un componente que ayude en el drenaje, como arena gruesa o perlita. El recipiente también debe tener orificios en la parte inferior para permitir que el agua escurra.
El riego debe ser moderado. Antes de volver a regar, conviene verificar si la capa superficial del sustrato está seca. Como la planta logra almacenar agua en sus hojas y tallos, no necesita recibir agua diariamente en condiciones normales.
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En periodos muy calurosos, la frecuencia puede aumentar, especialmente cuando la planta está en macetas pequeñas o expuesta al sol durante todo el día. Aun así, lo ideal es evitar dejar el suelo constantemente encharcado.
La poda no es obligatoria, pero puede utilizarse para controlar el crecimiento y estimular una apariencia más frondosa. Las ramas muy largas pueden cortarse con una tijera limpia, permitiendo que la planta produzca nuevas ramificaciones.
Otra ventaja es que los trozos saludables retirados durante la poda pueden utilizarse en la propagación por esqueje, siempre que tengan condiciones adecuadas para enraizar.
Las flores son el gran atractivo de la especie. Pueden aparecer en diferentes colores, como rosa, rojo, amarillo, blanco y tonos anaranjados, dependiendo de la variedad.
El nombre popular está relacionado con el hábito de que las flores se abren durante las horas de mayor luminosidad, especialmente por la mañana y cerca del mediodía. En días nublados o con poca luz, la apertura puede ser menos evidente.
Onze-horas (Sharath G./ Pexels/Divulgação)
Para favorecer la floración, por lo tanto, la luz solar abundante es fundamental. Retirar las flores ya marchitas también puede ayudar a mantener el aspecto de la planta más ordenado.
La especie puede propagarse por semillas o por esquejes. En el caso de los esquejes, basta con utilizar pequeños segmentos saludables de las ramas y colocarlos en un sustrato ligero y drenable, manteniendo una humedad moderada hasta el desarrollo de las raíces.
Este texto fue desarrollado con la ayuda de CASACOR Publisher, agente de contenido exclusivo desarrollado por el equipo de Tecnología de CASACOR a partir de la base de conocimiento de casacor.com.br. El contenido generado fue posteriormente editado por Yeska Coelho.