La marca israelí
Iota debutó este año en
la Semana del Diseño de Milán con una colección de otomanas, taburetes y alfombras de crochet hechos a medida. Fundada en 2014,
Iota trabaja en comunidades locales con altas tasas de desempleo. La marca produce muebles y objetos que combinan técnicas artesanales tradicionales, como el crochet, con un diseño contemporáneo, creando objetos con una textura inusual. El modelo de negocio tiene como objetivo empoderar a las mujeres dándoles independencia económica.
La mayoría de las ganancias de las ventas de productos
de Iota se invierten en programas sociales y educativos en todo el mundo. Actualmente la empresa sólo trabaja con mujeres de Israel, pero la intención es expandir el proyecto a otros países.
La primera colección se compone de otomanas y bancos confeccionados en crochet estilo pétalo, cojines y una serie de alfombras con amplias rayas de colores y bordes de seda. Cada uno de los productos lleva el nombre de la mujer que lo elaboró. El equipo de diseño, dirigido por el director creativo Tal Zur, trabaja en estrecha colaboración con artesanos locales para cambiar la percepción de lo que se puede lograr a través de la artesanía.
Iota expone sus piezas en Multiplex, de Tom Dixon, durante el Salone del Mobile, en el Teatro Manzoni.