Celebrando diez años de la marca, CASACOR continuó su expansión por Brasil y América del Sur.
Inauguró franquicias en Espírito Santo y Santa Catarina, además de su primera muestra internacional, CASACOR Perú, en Lima.
En São Paulo, el evento regresó a Morumbi, ocupando un terreno de 7.000 metros cuadrados con dos residencias.
Sig Bergamin diseñó la sala de estar, cubriendo el espacio con una gran alfombra de estampado orgánico.
Kiko Salomão revistió las paredes del vestidor con paneles de cuero pespunteado.
Marília Campos Veiga y Teresinha Nigri Basiches diseñaron una puerta corrediza con poleas expuestas, una tendencia de la época, para el armario de la cocina.
Roberto Negrete incluyó un mostrador para café en la despensa, y Leo Shehtman utilizó un mueble completamente espejado con taburetes de rafia en su bar de estilo maximalista.


