Proyectos de Kat Rodrigues, Flávia D'Urso y Nãna Guimarães muestran cómo la vegetación puede organizar recorridos, crear atmósferas y acercar arquitectura, naturaleza y vida
Presentado en 11 sept 2026, 16:00

Flávia D’Urso Paisagismo – Jardim Entretempos. Projeto da CASACOR Minas Gerais 2026. (Mariana Araújo/CASACOR)
En CASACOR Minas 2026, los jardines no aparecen solo en las áreas externas ni funcionan como marco para la arquitectura. Ocupan los espacios, conducen recorridos, crean áreas de permanencia, filtran la luz, producen sombra y ayudan a definir la atmósfera de cada ambiente. En una edición realizada en un edificio histórico y guiada por el tema "Mente y Corazón", el paisaje adquiere un papel activo en la experiencia de quien recorre la muestra.
La diferencia también está en la propia naturaleza de la materia vegetal. Mientras que paredes, pisos y estructuras constructivas permanecen prácticamente inalterados una vez terminados, las plantas crecen, florecen, pierden hojas, responden al viento y cambian con la luz a lo largo del día. El jardín, por lo tanto, nunca es exactamente el mismo — y esa transformación pasa a formar parte del proyecto.
Nãna Guimarães - Jardim Bem-Estar. Projeto da CASACOR Minas Gerais 2026. (Gustavo Xavier/CASACOR)
Es lo que aparece, por diferentes caminos, en los trabajos de Kat Rosa, Flávia D'Urso y Nãna Guimarães. Sus proyectos exploran la permanencia, el paso del tiempo, la introspección y el encuentro para mostrar cómo incorporar la naturaleza a la arquitectura también significa pensar sobre la manera en que queremos ocupar y experimentar los espacios.
Myrna Porcaro – Living e Jardim de Inverno. Projeto da CASACOR Minas Gerais 2026. (Gustavo Xavier/CASACOR)
En los ambientes internos de CASACOR Minas 2026, la vegetación también participa en la construcción de las atmósferas. Jardines de invierno, macetas y composiciones vegetales crean puntos de respiro, suavizan materiales y volúmenes y establecen nuevas relaciones con la luz, las texturas y el mobiliario. Es el caso del Living e Jardim de Inverno, firmado por la arquitecta Myrna Porcaro, en el que el verde ayuda a acercar la vida cotidiana a la naturaleza y a disminuir la separación entre el interior y el exterior.
Cynthia Silva e Kat Rosa - Raízes da Terra. Projeto da CASACOR Minas Gerais 2026. (Henrique Queiroga/CASACOR)
En Raízes da Terra, proyecto de la arquitecta Cynthia Silva y de la paisajista Kat Rosa, integrado al deck y a la pérgola, el paisaje crea una especie de transición entre la precisión de la construcción y la organicidad de la naturaleza. El ambiente fue pensado como contrapunto a una vida cotidiana marcada por la velocidad y el exceso de estímulos. En lugar de conducir al visitante rápidamente por el espacio, el jardín crea escenarios para permanecer.
Es también en esa relación donde Kat encuentra una interpretación para el tema de la edición. "La mente se aquieta ante la precisión constructiva y la solidez de la madera, mientras que el corazón es acogido por la suavidad, la textura y la respiración de la naturaleza", explica.
Cynthia Silva e Kat Rosa - Raízes da Terra. Projeto da CASACOR Minas Gerais 2026. (Henrique Queiroga/CASACOR)
La elección de las especies considera la escala arquitectónica, la incidencia de la luz y las condiciones del lugar. Follajes voluminosos y especies de presencia escultórica ayudan a definir proporciones y a suavizar los límites entre la estructura construida y el área verde.
"Cada detalle fue planeado para que el visitante sienta el abrazo del verde, dándose cuenta de que la vegetación no es un mero adorno, sino el alma viva del proyecto”, afirma la paisajista, que participa por sexta vez en CASACOR Minas.
Flávia D’Urso Paisagismo – Jardim Entretempos. Projeto da CASACOR Minas Gerais 2026. (Mariana Araújo/CASACOR)
En el Jardim Entretempos, Flávia D’Urso parte de una característica inevitable de los jardines: cambian. A diferencia de una construcción, que tiende a conservar la forma concebida en el proyecto, la vegetación crece, envejece y se transforma. En lugar de intentar contener ese proceso, la paisajista lo incorpora al diseño.
De ahí nace el concepto del “imperfecto intencional”. Las elecciones son precisas, pero el resultado no busca una naturaleza excesivamente controlada. La intención es crear la impresión de un jardín que se ha desarrollado a lo largo del tiempo, en el que diferentes especies parecen haber encontrado espontáneamente su lugar.
Flávia D’Urso Paisagismo – Jardim Entretempos. Projeto da CASACOR Minas Gerais 2026. (Mariana Araújo/CASACOR)
La propia arquitectura del proyecto contribuye a este descubrimiento gradual. Un recorrido sinuoso, formado por losas y guijarros, conduce al visitante sin revelar el jardín entero de una sola vez. En algunos puntos, la vegetación se densifica y reduce el campo de visión; en otros, abre espacio para áreas de permanencia, mobiliario, macetas y elementos escultóricos.
La composición vegetal sigue la misma lógica. Árboles, arbustos, herbáceas, tapizantes, especies aromáticas, frutales y florales forman una comunidad diversa, en la que el crecimiento y los cambios de las plantas forman parte de la experiencia del espacio.
Nãna Guimarães - Jardim Bem-Estar. Projeto da CASACOR Minas Gerais 2026. (Gustavo Xavier/CASACOR)
Nãna Guimarães explora otra posibilidad del paisajismo en esta edición. Desde 2013 en CASACOR Minas, la paisajista presenta tres proyectos: Jardim Bem-Estar, Jardim Cores de Agnes y Jardim do Rivo Bar.
Aunque tienen propuestas diferentes, los tres proyectos parten de la misma idea: crear espacios que provoquen experiencias. El primero está orientado a la introspección; los otros dos, a la convivencia.
Balsa Arquitetura – Agnes. Projeto da CASACOR Minas Gerais 2026. (Jomar Bragança/CASACOR)
“El Jardim Bem-Estar es un refugio, casi un abrazo biofílico, pensado para desacelerar. Es introspección, silencio, es hacia dentro. En cambio, el Jardim Cores de Agnes es alegría, encuentro, es hacia fuera”, explica Nãna. “Parecen opuestos, pero el diálogo entre ellos es el afecto. Mientras uno nos cuida en el silencio, los otros dos aparecen en espacios festivos, celebrando el encuentro.”
Fabíola Constantino – Cabana Wellness. Projeto da CASACOR Minas Gerais 2026. (Gustavo Xavier/CASACOR)
En el Jardim Bem-Estar, que envuelve la Cabana Wellness, de Fabíola Constantino, la vegetación participa directamente en la construcción de esa sensación de desaceleración. La lavanda y el romero añaden aroma; los spatifilos ayudan a crear volúmenes; las especies más ligeras se mueven con el viento.]
“La arquitectura crea la forma, pero es la planta la que crea la atmósfera”, resume Nãna.
Fabíola Constantino – Cabana Wellness. Projeto da CASACOR Minas Gerais 2026. (Gustavo Xavier/CASACOR)
En este proyecto, la experiencia no se restringe a la mirada. La paisajista pensó en un jardín para ser tocado, olido y escuchado, en el que diferentes estímulos ayudan a cambiar el ritmo del visitante. La intención, en sus palabras, es hacer que pueda “dejar caer el hombro y relajarse”.
En esta edición de CASACOR Minas, los jardines ayudan a definir cómo los espacios son percibidos y vividos. Entre áreas de contemplación y lugares de encuentro, entre la vegetación que crece y la arquitectura que permanece, la naturaleza pasa a ser parte de la experiencia, y no solo su escenario.

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