El pabellón, que fue la casa del artista, se inaugurará como espacio expositivo
Presentado en 22 oct 2018, 12:50

El Museo de Arte Contemporáneo Bispo do Rosário incorporará a su espacio expositivo, en Río de Janeiro, uno de los Pabellones de la ex Colonia Juliano Moreira. El hospital fue la casa durante muchos años de Arthur Bispo do Rosário, uno de los exponentes del arte contemporáneo brasileño. El edificio, que será restaurado con el patrocinio de la Fundación Marcos Amaro (FMA), alberga la celda que ocupaba Bishop, quien la veía como una especie de estudio. Una vez restaurada, la celda funcionará como espacio de exposición permanente de las obras del artista de Sergipe. "Las paredes de la celda donde vivió Bispo do Rosário están completamente cubiertas de dibujos que fueron cubiertos por capas de pintura a lo largo de los años. Los iremos eliminando poco a poco, en un proceso de restauración de la capa de pintura original, en un intento de revelan todo el universo creativo del Obispo impreso en esas paredes", dice Ricardo Resende, conservador del Museo y también de las FMA.
Diagnosticado como esquizofrénico paranoico, Bispo vivió durante casi 50 años entre idas y venidas, como recluso en instituciones mentales de Río de Janeiro. Aprovechó los precarios materiales que lo rodeaban para recrear el mundo, y registró en mantos y estandartes todo lo que su memoria era capaz de recordar y almacenar. A pesar de que su genio fue reconocido tardíamente, hoy es considerado uno de los exponentes del arte contemporáneo brasileño, formando parte de la tríada de los nombres más importantes de la época junto a Lygia Clark y Hélio Oiticica. Además de la habitación donde dormía Bispo do Rosário, se restaurará todo el Pabellón (recuperación de techo, piso, aberturas e instalaciones hidráulicas y eléctricas) para albergar la sede del Museo, que actualmente funciona en un edificio administrativo del Instituto Municipal de Asistencia a Saúde Juliano Moreira, complejo de salud mental ubicado en Colonia. Los espacios sufrirán remodelaciones y adecuaciones, buscando siempre las condiciones ideales para preservar su arquitectura original y conservar la obra.
"Este procedimiento es el mayor jamás realizado sobre obras de arte contemporáneo en Brasil. El método consiste en extraer oxígeno de una estructura construida precisamente para ese fin, una burbuja herméticamente cerrada, donde se alojó la mitad de la obra de Bispo do en su primera etapa. De allí, mediante un mecanismo, se extraía todo el oxígeno del interior, quedando sólo el hidrógeno. Este proceso garantiza una eliminación efectiva de termitas, hongos o cualquier otro microorganismo mediante una labor de asfixia. frágil y requiere máximo cuidado", comenta Ricardo Resende. A lo largo de 50 años, Bispo produjo más de 900 objetos en un proceso de creación continuo. En este proceso utilizó todo lo que tenía a mano para producir bordados, objetos y esculturas. En un minucioso trabajo desmontó los uniformes de los reclusos, quitándoles los hilos que servirían de materia prima para la trama de sus piezas. Cubiertos, zapatillas y botellas: todo fue reutilizado por el artista. Vía A4 y Holofote