Soluciones creativas y de bajo coste aparecen en todo el espacio, aportando un encanto único al entorno. La pintura artística del techo, en el que se relacionan formas orgánicas en una misma paleta de colores, fue realizada a mano por el ilustrador y diseñador Clode Imperial. Además, el salón también recibe un azulejo ecológico de fibra vegetal, colocado detrás del sofá a modo de panel, a modo de revestimiento de media pared, una forma sorprendente de aportar color a la decoración. La decoración romántica también cuenta con un sillón del diseñador Jean Prouvé. El suelo porcelánico imita el granito y aporta un toque vintage al estudio. En el dormitorio, una pared con ladrillos de vidrio cumple la doble función de cabecero y divisoria del baño. Sofisticada y natural, la habitación cuenta con revestimientos de lino, además de orquídeas suspendidas sobre la cama, un detalle sutil que marca la diferencia. Las grandes aberturas enmarcan la belleza natural de la Bahía de Guanabara como broche de oro a la decoración. [hoja informativa]