Uno de los desafíos propuestos por
CASACOR São Paulo este año fue recalificar una de las casas originales del conjunto arquitectónico del São Paulo Jockey Club, catalogado como patrimonio histórico. Para lograrlo, las arquitectas Gabriela Lotufo y Larissa Oliveira, ganadoras del
Sustainable House Challenge , propusieron un proyecto, curado por Inovatech Engenharia, para inspirar al público a buscar una decoración más sustentable.
(Rafael Luvizetto/CASACOR)
Se aprovechó el máximo de los 85 m² de la casa, creando la idea de una vivienda completa.
El lugar cuenta con hall de acceso, cocina integrada con sala y comedor, recámara individual, oficina, recámara de pareja, rincón para perros, espacio de lectura e introspección, baño integrado con área de lavado, taller y área exterior de convivencia con huerta. Los profesionales pensaron, en primer lugar, no sólo en los elementos sostenibles impuestos en el proyecto, sino también en los hábitos de los residentes, proponiendo algunas actitudes que influyen en su vida cotidiana.
Cabe destacar el zapatero del hall de entrada de la casa. Detrás de este simple gesto, hay un gran impacto. Al dejar los zapatos puestos antes de entrar a casa, no se introduce polvo en la casa, contribuyendo a la reducción de recursos como energía, agua y productos de limpieza utilizados para el mantenimiento. Otro hábito propuesto es la huerta, que además de permitir la producción de alimentos orgánicos, el contacto con la naturaleza incentiva a pensar en el desperdicio de alimentos, contribuyendo a una mayor conciencia sobre el tema . También son temas abordados el consumo de productos a granel para reducir la cantidad de envases consumidos y el almacenamiento en tarros de cristal. Las soluciones diseñadas incluyen paneles fotovoltaicos ligeros, paisajismo con huerto y especies vegetales en macetas con riego automático, de bajo consumo de agua, y el muro de cobogós, elementos huecos que corroboran el uso eficiente, pasivo y activo, de los recursos naturales externos. El mantenimiento de las ventanas existentes asegura la entrada de luz, el intercambio de aire y la ventilación cruzada.
La tarima y rampas de acceso a la vivienda, fabricadas en madera plástica y con ranuras antideslizantes, conllevan compromisos de accesibilidad y reutilización de materiales una vez finalizado el evento.
Entre las soluciones internas, se propone flexibilidad en la ocupación del espacio, uso de tecnologías sin excesos, mobiliario de fácil montaje y desmontaje, materiales con posibilidad de reutilización y/o reciclaje y adaptación del sistema de iluminación artificial con LED.
(Rafael Luvizetto/CASACOR)