Quizás pocos lo sepan, pero Leonardo da Vinci era un ingeniero consumado. Sus proyectos se extienden por toda Italia y en Milán -donde vivió durante 20 años- uno de los más importantes es el sistema de presas que diseñó a finales del siglo XV. Además del Duomo, la ciudad también es conocida por sus canales artificiales, construidos entre 1179 (Naviglio Grande) y el siglo XVI (Naviglio Martesana), para permitir el transporte de mercancías.
Y para celebrar el 500 aniversario de la muerte del genio del Renacimiento italiano, la organización del
Salão do Móvel , en su 58ª edición, rinde homenaje al ilustre italiano con la instalación
"Aqua" (agua), un elemento natural muy estudiado por el arquitecto, artista, ingeniero y científico. El proyecto diseñado por el director artístico Marco Balich, abierto al público hasta el 14 de abril, en una de las puertas de la presa, en el barrio de Brera, en la Conca dell'Incoronata, hace que el visitante haga un viaje en el tiempo: del pasado al presente y hacia el futuro. El canal cuenta con un gran espejo de agua LED que cambia cada hora. "Es muy gratificante ver que el Salão do Móvel, el evento de diseño más importante del mundo, celebra a Leonardo da Vinci con una instalación creada para ocupar un espacio diseñado por este gran genio de la humanidad", comentó Marco Balich, quien agradeció a Claudio Luti. presidente de Salone, por apoyar la iniciativa.