El artista crea instalaciones con varios kilómetros de líneas de colores para explorar el espectro de la luz y el color.
Presentado en 5 dic 2018, 12:06

Más de 180 kilómetros de líneas fueron “entretejidas” manualmente en la estructura del museo con la ayuda de andamios. Según la curadora Maggie Adler, la obra de Gabriel es una forma de expresión única, que escapa de lo cotidiano, como verdaderos arcoíris.
El diseño del legendario arquitecto Philip Johnson parece perfecto para la instalación. La bóveda del atrio cuenta con cuatro ventanas, permitiendo todo tipo de incidencia lumínica, y por tanto, todo el espectro Technicolor de los alambres.