Luz, cuerpo y arquitectura son los puntos de convergencia de las dos creaciones inmersivas, Raytrace y Bodies in Motion.
Presentado en 18 abr 2019, 12:20

La pieza, como su nombre indica, refleja los movimientos del visitante en tiempo real. A medida que el cuerpo se mueve, sus puntos clave son captados por los sensores de una cámara de última generación. El software controla 15 luces motorizadas que reaccionan al movimiento y proyectan haces precisos sobre una pantalla a 15 metros de distancia.
Detrás de la aparente sencillez de la creación, se esconde un método científico complejo. Reinterpreta un estudio del psicofísico sueco Gunnar Johansson, de 1973. Johansson colocó luces en diferentes puntos del cuerpo de los actores, para luego registrar sus movimientos en la oscuridad y analizar sus movimientos sin distracciones. En otras palabras, la luz permitiría una visión más pura de la dinámica del cuerpo.
La producción presentada en el Fuorisalone transformó los oscuros túneles de los almacenes históricos que se encuentran debajo de la estación central de Milán. Se creó un pasaje triangular de 25 metros de largo y 6 metros de alto.
Todas las superficies se revestiron con Dekton®, incluida la línea Slim, con un espesor de tan solo 4 milímetros, que es un lanzamiento de Cosentino. El material ganó un nuevo atractivo y nuevas posibilidades, con la armonía propuesta entre arquitectura, luz y agua que ayudaba a reflejar el conjunto. Las ondas proyectadas sobre las superficies también produjeron un efecto calmante.
En total se utilizaron 29 esferas de vidrio y 87 luces LED. Un espejo en cada extremo reflejaba la instalación, dando la impresión de un espacio infinito. “Lo más importante de Raytrace es cómo hace sentir a la gente. Animamos a la gente a tocarlo, interactuar y experimentar realmente las propiedades de Dekton®”, afirma Benjamim Hubert.
Consulte la cobertura completa de la Semana del Diseño de Milán 2019 .