El hecho a mano de la exposición paulista se observa en piezas de diseño y obras de arte que presentan una característica trenza y delicados tejidos.
Presentado en 11 jul 2018, 15:43
En el Bar Lounge, de Cyane Zoboli y Ana Elisa Hott, se instaló una obra de Wilson Ferreira, de la Galería ArtCausa. Toda realizada en cuerda natural y detalles en madera maciza torneada, la obra compone el espacio y representa el movimiento de la danza.
Juliana Pippi eligió varios elementos que hacen referencia a la artesanía en Sala Toki – Um Mergulho do Meu Tempo . Se destacan piezas realizadas manualmente, como el banco y la cestería de Inês Schertel, elaborados con lana natural de oveja, respetando el período de esquila ideal para no interferir con la calidad de vida del animal. En el mismo espacio también se encuentra la lámpara de Ana Neute, el banco y paneles de cartón de Domingos Tótora y la cerámica exclusiva de Hideko Honma, piezas hechas a mano que responden a la propuesta de Pippi, Slow Design.
(Divulgação)
Un inmenso collar de cuarzo rosa y seda creado por la artista Nao Yuasa embellece Estúdio Trama , de Melina Romano. Con su experiencia en artículos de moda, Nao crea piezas con mucha personalidad y todas ellas hechas a mano.
(Mariana Osi)
En Calçada das Cores, de Lao Design y Zoom Arquitetura, el trabajo de Clarice Borian da vida al espacio, que se ubica en la acera exterior de la exposición y da la bienvenida a quienes llegan. Son varias hojas desechadas por la naturaleza, bordadas con palabras que llevan una curación afectiva, brindando bienvenida a quien las encuentra.
CASA_DEZESESEIS , de Moacir Schmitt Jr. y Salvio Moraes Jr., presenta alfombras y mantas de crochet hechas a mano que decoran la cama.