Ubicada en Braga, Portugal, la Capilla Imaculada Conceição recibió un proyecto de restauración e intervención del estudio Cerejeira Fontes Architects, que combina materiales y luz natural, permitiendo un diálogo entre el espacio, lo individual y lo divino.
La principal protagonista de este proyecto es la Capela Cheia de Graça, que en una situación metalingüística, se inserta dentro de la propia Capela Imaculada Conceição. Es una estructura construida con madera, desde su base hasta los planos superiores. Toda su formación está proporcionada por piezas encajadas, dando como resultado una construcción equilibrada que remite a un bosque. Esto fue posible gracias a
los techos altos del lugar. Las ranuras de la bóveda, que se extienden a lo largo de sus muros de hormigón, crean momentos de apertura, permitiendo que la luz del sol se filtre y otorgando rigor y mayor dignidad a los elementos estructurales de la cubierta. Al fondo, hay un patrón de mármol retro, iluminado naturalmente, que transporta al espectador a otra dimensión. Toda la conexión entre exterior e interior, la luz con el juego de sombras, la madera con el hormigón, busca reflexionar sobre lo material y lo inmaterial, la creencia y lo divino, en un proyecto que abraza y une lo espiritual con la arquitectura.