Inspirándose en los colores de Bahía, que reflejan la rica diversidad cultural de nuestra tierra, tanto el jardín de entrada como la plaza cobran vida con una vegetación tropical, colorida y alegre. En una iniciativa sustentable se creó una plaza con muebles elaborados a partir de árboles, que ya cumplieron su papel en la naturaleza y hoy dan vida a hermosas piezas. También se aprovechó la estructura de una antigua fuente desactivada para dar paso a un jardín vertical, con la vegetación simulando una cascada verde. En el jardín de entrada hay grandes plantas, que garantizan al espacio una mezcla única de alegría, energía, pasión y tradición.