Durante la pandemia, el home office asumió un papel fundamental en el bienestar doméstico. En este proyecto de 31 m2, este concepto se expande y genera un espacio para ser vivido más allá del trabajo, donde creatividad, comodidad e identidad cultural se unen. El arquitecto Rodrigo Cunha, natural de Natal, cose historias, colores, texturas y tradiciones del Nordeste. Los bordados del sofá son originales de Timbaúba (RN) y el tejido de leta (usado en redes de pesca) remite a las casas de veraneo de Río Grande do Norte. Las obras de arte y de diseño transmiten memoria y brasileñidad.