“Buscamos explorar la desconexión 'pie en la tierra - tierra', la purificación 'agua' y la respiración 'aire' presentándose como una auténtica experimentación sobre la disolución de la arquitectura en el espacio natural”, explica Gabriel de Lucca, autor de el proyecto. El visitante, inmerso en una atmósfera sensorial, queda envuelto por los elementos de la naturaleza, como el sonido del agua, el viento y el juego de sombras entre la brisa y las hojas. En sostenibilidad destaca el uso de la economía circular y la construcción en seco.